Resident Evil nunca quedó encerrado en la fórmula que lo dio a conocer. La exploración pausada, los recursos limitados y los entornos laberínticos definieron sus inicios, pero la serie comenzó pronto a experimentar con otros ritmos, otras perspectivas y diferentes formas de mantener al jugador bajo presión.

Algunos episodios avanzaron progresivamente hacia una acción mucho más presente, mientras que otros exploraron caminos paralelos con Code: Veronica, Revelations, Survivor o Resistance. Más adelante, el paso a la primera persona volvió a transformar la manera de abordar el horror y la vulnerabilidad del personaje.

Vistos en conjunto, estos juegos muestran sobre todo una serie que nunca ha dejado de poner a prueba hasta dónde podía transformar su identidad sin abandonar por completo la supervivencia, las criaturas biológicas y los entornos hostiles que forman parte de su legado.