Presentación
Éditions Glénat es una editorial francesa fundada en 1969 en Grenoble por Jacques Glénat. Construida históricamente alrededor del cómic, desarrolla actualmente varios grandes ámbitos editoriales: cómic, manga, literatura juvenil y libros ilustrados, con catálogos dedicados especialmente a la montaña, el mar, la gastronomía, la historia, la música, el patrimonio o los viajes.
La empresa jurídica que gestiona la editorial es Glénat Editions, constituida como SAS y cuya sede social continúa en Grenoble.
La trayectoria de Glénat está especialmente vinculada a dos transformaciones de la edición popular en Francia.
La primera se refiere al reconocimiento progresivo del cómic como un verdadero ámbito editorial, en una época en la que todavía se consideraba a menudo como una producción destinada principalmente al público juvenil.
La segunda es la llegada masiva del manga a las librerías francesas, movimiento en el que Glénat participa muy pronto con Akira y después, sobre todo, Dragon Ball, antes de construir un catálogo que incluye especialmente One Piece, Bleach y numerosas otras series japonesas.
Esta doble historia explica la posición particular de la editorial.
Glénat no es simplemente un editor que añadió el manga a un catálogo de cómic ya existente. Su desarrollo acompaña a varias generaciones de lectores: cómic franco-belga e histórico durante los años 1970 y 1980, manga a partir del cambio hacia los años 1990, cómic juvenil con Titeuf y, posteriormente, una diversificación continua de formatos y públicos.
El catálogo de cómic se ha construido alrededor de autores y series muy diferentes.
Dentro del cómic histórico, Les Passagers du vent de François Bourgeon desempeña un papel importante desde finales de los años 1970. Otras series como Les 7 Vies de l’Épervier, Balade au bout du Monde, Les Tours de Bois-Maury, Les Chemins de Malefosse o Les Pionniers du Nouveau Monde participan posteriormente en la identidad de la editorial.
Con Titeuf, creado por Zep y publicado por Glénat a partir de 1993, el editor encuentra uno de sus mayores éxitos populares. La serie supera ampliamente el ámbito del álbum y acompaña la creación de un conjunto editorial juvenil alrededor de Tchô ! y de nuevas series.
El manga constituye el otro gran pilar histórico.
Después de un viaje de Jacques Glénat a Japón a finales de los años 1980, la editorial comienza a publicar manga en el cambio de 1990 a 1991. Akira de Katsuhiro Otomo forma parte de las primeras obras destacadas, antes de la llegada de Dragon Ball de Akira Toriyama.
El desarrollo es considerable.
Glénat construye progresivamente un catálogo en el que aparecen especialmente Dragon Ball, One Piece, Bleach, Berserk y numerosas obras pertenecientes a las principales categorías de la edición japonesa.
Sin embargo, la editorial no desarrolla por sí misma estos mangas. Adquiere de los editores y titulares de derechos japoneses los derechos necesarios para su edición francesa, y organiza la traducción, adaptación editorial, fabricación, comercialización y distribución según los contratos correspondientes.
Esta distinción es importante en PANACHES CULTURE: Dragon Ball sigue siendo la obra de Akira Toriyama y de su entorno editorial japonés; Glénat es su editor francés.
La editorial no se limita al cómic y al manga.
Desde los años 1980, desarrolla libros ilustrados alrededor de la montaña, y posteriormente del mar, la gastronomía y otros ámbitos. La literatura juvenil se convierte también en un sector cada vez más estructurado, mientras distintas adquisiciones y colecciones amplían progresivamente el conjunto Glénat.
Este crecimiento obliga a distinguir Éditions Glénat del Groupe Glénat.
El grupo incluye o ha integrado a lo largo del tiempo otras editoriales, catálogos y estructuras. Vents d’Ouest, por ejemplo, se incorpora al conjunto en 1991. Le siguen otras adquisiciones, mientras Hugo Publishing entra en el grupo en 2022.
Estas editoriales no deben confundirse, sin embargo, con Éditions Glénat. Poseen sus propias historias, líneas editoriales y, en ocasiones, sus propias marcas.
En 2023, Glénat presenta su grupo como el octavo grupo del mercado del libro en Francia.
La empresa continúa siendo independiente y sigue adaptándose paralelamente a los nuevos hábitos de lectura. En 2025, Glénat refuerza especialmente su oferta digital y entra en el capital de ONO, plataforma de webtoon y manga creada por Média-Participations.
Más de cincuenta años después de su creación, la editorial sigue siendo así identificable por una característica bastante poco común: haber construido una continuidad entre cultura del cómic, edición ilustrada, literatura juvenil y difusión francesa del manga, sin reducir su catálogo a una sola de estas actividades.
Historia
1969: todo comienza con un fanzine en Grenoble
La historia de Glénat comienza el 1 de septiembre de 1969.
Jacques Glénat, todavía estudiante de secundaria y apasionado por el cómic, crea en Grenoble un fanzine titulado Schtroumpf.
La publicación está dedicada al cómic y a sus autores.
Evoluciona progresivamente hasta convertirse en Les Cahiers de la bande dessinée, revista que alcanzará un total de 89 números antes de finalizar en junio de 1990.
Este origen es importante para comprender la editorial.
Glénat no nace inicialmente como una empresa generalista que busca un nuevo sector que explotar.
Su punto de partida es una actividad de apasionado centrada en los autores, las obras y la historia del cómic.
La transformación del fanzine en una verdadera actividad editorial se produce progresivamente.
1972: los primeros álbumes lanzan realmente la editorial
En 1972, Jacques Glénat publica especialmente Les Gnan-Gnan de Claire Bretécher, reuniendo páginas anteriormente publicadas en Spirou, así como Humour noir et Hommes en blanc de Claude Serre.
El éxito de estos primeros álbumes permite estructurar realmente la actividad.
La editorial establece progresivamente una red comercial, desarrolla su presencia en París, busca distribuidores tanto en Francia como en el extranjero y amplía su catálogo.
Este periodo se produce cuando el cómic todavía busca su lugar como sector editorial reconocido al mismo nivel que otras formas de literatura.
Glénat participa en esta evolución publicando álbumes destinados a diferentes públicos y tratando a los autores de cómic como los fundamentos de un verdadero catálogo.
1979: el cómic histórico se convierte en un eje importante
La publicación de Les Passagers du vent de François Bourgeon a partir de finales de los años 1970 abre un periodo importante.
La serie contribuye al desarrollo de un cómic histórico destinado a un público más amplio que el tradicionalmente asociado a los álbumes juveniles.
Alrededor de esta orientación aparecen posteriormente la revista y la colección Vécu.
Glénat desarrolla progresivamente un catálogo en el que la historia puede servir tanto como marco para la aventura como materia documental.
Series como Les 7 Vies de l’Épervier, Les Tours de Bois-Maury o Les Chemins de Malefosse participan en esta identidad.
Este trabajo se convierte en uno de los primeros elementos distintivos duraderos de la editorial.
Los años 1980: salir del ámbito exclusivo del cómic
A partir de 1981, Glénat comienza también a desarrollar un catálogo de libros ilustrados.
Su implantación en Grenoble desempeña aquí un papel natural.
La montaña se convierte en uno de los primeros grandes ámbitos explorados, especialmente a través del encuentro entre Jacques Glénat y Samivel.
El catálogo se refuerza posteriormente con la integración de editoriales y colecciones especializadas en senderismo y actividades de montaña.
El mar constituye otro eje importante, especialmente con obras asociadas a Chasse-Marée.
La gastronomía también se incorpora progresivamente a los ámbitos de la editorial.
Esta diversificación es significativa: Glénat no se convierte simplemente en un editor que acumula sectores sin relación entre ellos. Una gran parte de estos nuevos catálogos conserva un fuerte vínculo con la imagen, la ilustración, el patrimonio y la transmisión de una pasión.
1989-1991: descubrir el manga japonés
La segunda gran transformación de Glénat comienza a finales de los años 1980.
En 1989, Jacques Glénat viaja a Tokio y se interesa directamente por el mercado japonés del cómic.
La cronología oficial de la editorial presenta 1991 como el comienzo de la publicación de manga por parte de Glénat en Francia, primero en quioscos y después en librerías.
Sin embargo, el catálogo actual conserva una referencia ligeramente anterior: el primer tomo de la edición en color de Akira aparece fechado el 14 de diciembre de 1990.
Esta diferencia refleja principalmente un periodo de transición durante el cual el manga comienza a introducirse progresivamente entre los lectores franceses.
Akira de Katsuhiro Otomo constituye una de las primeras grandes obras de esta implantación.
El manga llega entonces a un entorno cultural muy diferente del de los años 2020.
El sentido de lectura japonés, los formatos, los ritmos de publicación e incluso la percepción general del manga todavía resultan poco familiares para una gran parte del público francés.
Glénat participa por tanto no solo en la traducción de las obras, sino también en su adaptación a un mercado que todavía debe construirse.
Dragon Ball transforma la escala del manga en Francia
La llegada de Dragon Ball constituye la siguiente etapa decisiva.
La obra de Akira Toriyama ya disfruta de una visibilidad considerable gracias a la animación japonesa emitida en Francia.
Su publicación como manga permite a una nueva generación de lectores descubrir directamente la obra dibujada de la que proceden las aventuras de Son Goku.
Las primeras ediciones francesas adoptan determinadas decisiones destinadas a facilitar este descubrimiento, especialmente versiones presentadas con un sentido de lectura adaptado a los hábitos occidentales de la época.
Con el tiempo, este enfoque evoluciona.
Glénat publica después ediciones que respetan el sentido de lectura japonés original, ya familiar para los lectores franceses. En 2021, la editorial anuncia incluso el fin de la comercialización de sus antiguas ediciones de Dragon Ball con sentido de lectura francés para conservar únicamente las versiones que siguen la obra original.
Esta evolución resume una transformación más amplia del mercado.
Lo que inicialmente debía adaptarse para hacer accesible el manga se convierte progresivamente en un lenguaje editorial plenamente aceptado en Francia.
1991: Vents d’Ouest se incorpora a Glénat
El mismo periodo también ve desarrollarse el grupo mediante adquisiciones.
En 1991, Éditions Vents d’Ouest se incorpora al conjunto Glénat.
Su catálogo aporta especialmente series como Joe Bar Team o Peter Pan de Régis Loisel, así como autores y obras patrimoniales.
Esta integración inaugura una lógica que continuará regularmente: hacer crecer el grupo acogiendo editoriales o catálogos con su propia identidad, en lugar de publicar necesariamente cada obra directamente bajo la marca Glénat.
Esta distinción se vuelve cada vez más importante a medida que el grupo crece.
1993: Titeuf se convierte en un fenómeno editorial
En 1993, Glénat publica Titeuf de Zep.
El personaje se convierte progresivamente en uno de los mayores éxitos del cómic juvenil francófono.
La editorial indica que la serie ha superado los 21 millones de álbumes vendidos.
Su importancia supera las ventas por sí solas.
Titeuf contribuye a renovar la representación de la infancia en el cómic, con su lenguaje, sus incomprensiones, su escuela, sus relaciones y una observación directa del mundo de los adultos.
Alrededor del personaje se desarrolla posteriormente Tchô !, a la vez revista y entorno editorial que permite la aparición o puesta en valor de otras series juveniles.
Obras como Lou !, Captain Biceps o Mamette participan en esta nueva generación.
La literatura juvenil se convierte así en una verdadera prolongación del catálogo de cómic de la editorial.
El manga se convierte progresivamente en un pilar del catálogo
Después de Akira y Dragon Ball, Glénat continúa su desarrollo dentro de la edición japonesa.
La editorial publica progresivamente numerosas series y construye una rama Glénat Manga claramente identificable dentro de su catálogo.
One Piece de Eiichiro Oda se convierte en una de sus grandes series.
Bleach de Tite Kubo también se incorpora al catálogo.
Berserk de Kentaro Miura se impone en un registro muy diferente, el de la dark fantasy destinada a un público de mayor edad.
Esta diversidad se vuelve importante.
El manga deja de estar representado únicamente por algunos grandes shōnen destinados a adolescentes. El catálogo se extiende a diferentes géneros, edades, tonos y formatos.
Paralelamente, Glénat continúa revisando sus grandes series históricas mediante nuevas traducciones, ediciones originales, ediciones Perfect, grandes formatos, cofres, art books o ediciones Prestige.
El manga se convierte así en un catálogo patrimonial además de constituir un flujo permanente de nuevas publicaciones.
Los años 2000: consolidar el cómic y ampliar los catálogos
Glénat continúa paralelamente su desarrollo dentro del cómic europeo.
A comienzos de los años 2000, varias grandes series esotéricas e históricas encuentran su lugar en el catálogo, especialmente Le Troisième Testament, Le Triangle secret o Le Décalogue.
En 2007, el grupo recupera el catálogo Albin Michel BD.
Esta operación incorpora a su entorno autores como Milo Manara, Georges Wolinski, René Pétillon, Philippe Vuillemin o Philippe Druillet, así como la revista L’Écho des Savanes.
El grupo consolida así simultáneamente la creación contemporánea y el patrimonio del cómic.
2009: el convento Sainte-Cécile se convierte en el símbolo de Glénat en Grenoble
Para el cuadragésimo aniversario de la editorial, en 2009, la sede de Grenoble se instala en el antiguo convento Sainte-Cécile.
El edificio histórico es restaurado y se convierte en mucho más que un simple conjunto de oficinas.
Su capilla alberga una biblioteca que conserva un ejemplar de los títulos publicados por la editorial, mientras el lugar acoge también las actividades culturales relacionadas con la Fondation y el Fonds Glénat.
Esta implantación materializa la relación particular del editor con Grenoble.
Aunque su actividad comercial también posee una fuerte presencia en la región parisina, la editorial conserva sus raíces históricas en la ciudad donde Jacques Glénat había creado su fanzine cuarenta años antes.
Disney y el cómic patrimonial
En 2010, Glénat obtiene autorización para publicar en álbum diferentes historias de Mickey y Donald.
La editorial emprende especialmente un trabajo de reedición alrededor de grandes autores Disney como Carl Barks, Floyd Gottfredson y Don Rosa.
También desarrolla creaciones en las que autores contemporáneos proponen su propia interpretación de personajes históricos de Disney.
Este enfoque corresponde a otra faceta del catálogo Glénat: hacer coexistir la conservación patrimonial con nuevas interpretaciones de universos ya establecidos.
Los años 2010: adquisiciones y nuevas colecciones
El desarrollo del grupo continúa.
En 2013, los catálogos de 12 bis, Mad Fabrik y Rando Éditions se incorporan al conjunto.
La integración de Mad Fabrik aporta especialmente el entorno de Kid Paddle y Game Over.
En 2014, Glénat desarrolla varias grandes colecciones temáticas, en ocasiones en colaboración con otras instituciones o editoriales: Ils ont fait l’Histoire, La Sagesse des mythes, Les Grands Peintres o Les Grandes Batailles navales.
Comix Buro se incorpora a Éditions Glénat en 2017.
La literatura juvenil continúa también progresando, especialmente con la integración en 2018 del catálogo de Quatre Fleuves.
Este periodo confirma que Glénat ya no construye su identidad únicamente alrededor de algunas series emblemáticas, sino alrededor de varias líneas editoriales especializadas.
2022-2025: Groupe Glénat continúa ampliándose
A partir del 1 de enero de 2022, Hugo Publishing se incorpora a Groupe Glénat.
La editorial, especialmente presente en new romance, libros prácticos, deporte y edición digital, amplía todavía más el espectro del grupo.
Esta operación no significa que los libros Hugo pasen a ser publicaciones de Éditions Glénat: Hugo Publishing conserva una identidad editorial diferenciada dentro del conjunto.
En 2023, Glénat indica que su grupo ocupa el octavo puesto en el mercado francés del libro.
En 2025, Maison Eliza también se incorpora al conjunto en forma de una colección juvenil que conserva su línea editorial.
Ese mismo año, Glénat refuerza su orientación digital y entra en el capital de ONO, plataforma legal de lectura de webtoons y mangas creada por Média-Participations.
Este movimiento demuestra que la evolución iniciada con el manga impreso en el cambio hacia los años 1990 continúa ahora mediante los nuevos modos de lectura digital.
Lo que la distingue
Haber construido su identidad a partir del propio cómic
Glénat nació de un fanzine dedicado al cómic antes de convertirse en una editorial.
Este origen influye de manera duradera en su identidad.
La historia de los autores, la evolución de los géneros, la conservación de las obras y la construcción de catálogos a largo plazo ocupan un lugar importante en la forma en que la editorial se ha desarrollado.
El paso del fanzine Schtroumpf a Les Cahiers de la bande dessinée, y después a los primeros álbumes y las grandes colecciones, crea una continuidad entre crítica, pasión editorial y publicación.
Haber participado muy pronto en la implantación del manga en Francia
El manga constituye probablemente una de las contribuciones más visibles de Glénat a la evolución del mercado francés.
En el cambio de 1990-1991, la editorial asume el riesgo de publicar un tipo de cómic todavía poco implantado en librerías.
Akira y, sobre todo, Dragon Ball abren el camino hacia un catálogo que se ampliará considerablemente.
Glénat acompaña también la evolución de los hábitos de lectura.
Las primeras adaptaciones destinadas a facilitar la lectura occidental ceden progresivamente el lugar al formato y al sentido de lectura japoneses.
Series como One Piece, Bleach o Berserk demuestran posteriormente que esta actividad ya no es una experimentación, sino uno de los pilares permanentes de la editorial.
Hacer coexistir creación francesa, licencias extranjeras y patrimonio
El catálogo Glénat funciona según varias lógicas.
La editorial puede acompañar una creación francesa desde sus comienzos, como ocurre con Titeuf.
Puede publicar en Francia una obra japonesa ya establecida en su país de origen, como Dragon Ball o One Piece.
Puede recuperar y conservar catálogos históricos.
También puede trabajar con propiedades internacionales como Disney.
Esta diversidad exige oficios editoriales diferentes: creación original, traducción, adquisición de derechos, reedición patrimonial, adaptación de formatos o trabajo con titulares internacionales de derechos.
Construir catálogos capaces de atravesar varias generaciones
Algunas propiedades publicadas por Glénat acompañan a la editorial desde hace varias décadas.
Los lectores de Dragon Ball o Titeuf de los años 1990 pueden reencontrar hoy estas obras en nuevas ediciones al mismo tiempo que descubren nuevas producciones del mismo catálogo.
Esta continuidad favorece un verdadero trabajo patrimonial.
Ediciones originales, versiones Perfect, ediciones Prestige, integrales, libros ilustrados y reediciones permiten mantener disponibles las obras más allá de su primera explotación comercial.
El fenómeno resulta especialmente visible en el manga, donde las grandes series pueden conocer varias presentaciones sucesivas adaptadas a nuevas generaciones de lectores.
Mantener un arraigo cultural más allá de la actividad comercial
La relación de Glénat con el cómic no se limita a la venta de libros.
El convento Sainte-Cécile de Grenoble alberga una biblioteca patrimonial, espacios culturales y las actividades de la Fondation y del Fonds Glénat.
La editorial desarrolla también una galería y participa en exposiciones dedicadas al dibujo y la ilustración.
Esta dimensión prolonga el propio origen de la empresa: considerar el cómic no solo como un producto editorial, sino también como un ámbito creativo con una historia, autores y un patrimonio que conservar.
Seguir siendo una editorial identificable dentro de un grupo mucho más amplio
El desarrollo de Groupe Glénat podría fácilmente difuminar las fronteras entre sus diferentes actividades.
Sin embargo, Vents d’Ouest, Hugo Publishing u otras editoriales y catálogos incorporados al grupo no se convierten automáticamente en obras publicadas bajo la marca Éditions Glénat.
Esta distinción es importante.
Éditions Glénat posee su propio catálogo y sus propias líneas editoriales.
Groupe Glénat constituye el conjunto económico más amplio que reúne varias editoriales, colecciones y actividades.
Para PANACHES CULTURE, vincular una obra a Glénat exige por tanto verificar su editor real y no utilizar el nombre del grupo como atribución genérica.
Para saber
- Éditions Glénat fue fundada en 1969 en Grenoble por Jacques Glénat, que todavía era estudiante de secundaria.
- Su origen es el fanzine de cómic Schtroumpf, cuyo primer número aparece el 1 de septiembre de 1969 y que posteriormente se convertirá en Les Cahiers de la bande dessinée.
- Los primeros álbumes publicados en 1972, especialmente Les Gnan-Gnan de Claire Bretécher y Humour noir et Hommes en blanc de Claude Serre, permiten estructurar realmente la editorial.
- Les Passagers du vent de François Bourgeon contribuye a establecer a partir de 1979 un importante catálogo de cómic histórico.
- Glénat comienza a interesarse directamente por el manga después de un viaje de Jacques Glénat a Japón en 1989; la editorial sitúa el lanzamiento de su actividad manga en 1991, mientras su catálogo fecha el primer tomo en color de Akira el 14 de diciembre de 1990.
- Dragon Ball se convierte posteriormente en uno de los títulos fundamentales de Glénat Manga y contribuye fuertemente a la difusión del manga entre el gran público francés.
- El catálogo manga incluye también grandes series como One Piece, Bleach y Berserk, junto con numerosas otras obras y creaciones japonesas.
- Titeuf, creado por Zep y publicado por Glénat a partir de 1993, supera según la editorial los 21 millones de álbumes vendidos y contribuye al desarrollo de su catálogo juvenil.
- Éditions Glénat publica actualmente en cuatro grandes conjuntos visibles en su sitio web: cómic, manga, literatura juvenil y libros.
- La sociedad jurídica Glénat Editions SAS tiene su sede social en Grenoble; debe distinguirse del conjunto económico más amplio constituido por Groupe Glénat.
- El convento Sainte-Cécile de Grenoble alberga desde 2009 la sede histórica de la editorial, así como una importante actividad patrimonial y cultural alrededor del dibujo y el cómic.
- En 2023, Groupe Glénat se presenta como el octavo grupo del mercado del libro en Francia y continúa su desarrollo digital, especialmente mediante su entrada en el capital de la plataforma de manga y webtoon ONO en 2025.