Presentación

Grand Theft Auto comienza observando la ciudad desde arriba. Los dos primeros episodios ya establecen varios principios que permanecerán en el centro de la serie: desplazarse libremente, robar vehículos, trabajar para distintas organizaciones criminales y provocar situaciones que el juego no siempre intenta controlar.

Con Grand Theft Auto III, el paso a un mundo completamente en 3D cambia profundamente la escala de esa libertad. Vice City desarrolla una identidad muy marcada por su época y su atmósfera, mientras que San Andreas amplía todavía más el terreno de juego al conectar varias ciudades, zonas rurales y desiertos dentro de un mismo conjunto. La ciudad deja de ser únicamente el escenario de las misiones y se convierte progresivamente en uno de los principales personajes de cada episodio.

Grand Theft Auto IV adopta una representación más densa y oscura de Liberty City antes de que Grand Theft Auto V lleve la fórmula hacia un territorio más amplio, tres protagonistas y una multiplicación de las actividades posibles alrededor de Los Santos. A través de estas distintas generaciones, GTA muestra sobre todo cómo el mundo abierto pasó de ser un espacio donde se podía desobedecer a convertirse en un entorno complejo diseñado para dar la impresión de que una multitud de historias puede surgir simplemente al tomar otra calle.