Billie Holiday, apodada Lady Day, fue una cantante estadounidense que se convirtió en una de las voces más importantes del jazz vocal del siglo XX. Su interpretación se distinguió por un fraseo muy personal, una gran expresividad y una forma única de jugar con el ritmo y la melodía, aportando una intensidad inconfundible a los estándares de jazz y a las baladas. Con canciones como Strange Fruit, God Bless the Child y Lover Man, Billie Holiday ejerció una profunda influencia sobre el jazz, el soul y numerosas generaciones de cantantes.