Benny Goodman fue un clarinetista y director de orquesta estadounidense que se convirtió en una de las grandes figuras del jazz y del swing de los años 1930 y 1940. Apodado el «King of Swing», contribuyó a popularizar el jazz de big band entre un público amplio y también a la integración racial de la música estadounidense mediante formaciones que reunían a músicos negros y blancos. Con grabaciones y actuaciones emblemáticas, entre ellas Sing, Sing, Sing y su célebre concierto de 1938 en el Carnegie Hall, Benny Goodman dejó una huella duradera en la historia del jazz.