Se acercan las fases finales del campeonato departamental. Reforzado por la presencia de Mitsui y Miyagi, el liceo Shôhoku se enfrenta al liceo Shôyô. Pero, la tarea no se anuncia muy simple: gracias sobre todo a los cinco gigantes que la componen y le confieren un control indiscutible de la pelota, el equipo de Shôyô comienza la partida con un ritmo desenfrenado. Sin embargo, el orgulloso Hanamachi no ha dicho su última palabra.