Tsubasa se entrena para ser seleccionado en el equipo que participará en el torneo nacional de fútbol. Roberto, que ve en Tsubasa a un joven cada vez más prometedor, pide a sus padres la autorización de llevarlo con él a Brasil para perfeccionar su formación y elevarlo a nivel mundial. Cuando aprende la noticia, Tsubasa está loco de alegría. Pero para motivarlo aún más, Roberto le impone una condición: conocerá Brasil si consigue ganar el campeonato nacional. El camino es largo hasta la competición y Tsubasa tendrá que enfrentarse a terribles adversarios, como Kojiro Hyuga del equipo de Meiwa, famoso por su ardor.