Acosado en sus espaldas por una banda de mercenarios a sueldo de un esclavista notorio, el Estado Mayor Unionista decide infiltrarse en él a dos hombres. Estos espías se encargarán de descubrir cómo se financia esta organización y cómo cortar el grifo de dólares. Su misión es sobre todo encontrar el lugar donde se esconden. Queda por encontrar voluntarios... Blutch y Chesterfield, por supuesto.