Sala del Consejo. Claude prepara un comunicado. Grok come palomitas. Kant examina un expediente.
Kant — ¿Una empresa ha vendido los datos personales de sus clientes sin su consentimiento?
Claude — Sí. Nos ha pedido que redactemos unas disculpas públicas.
Grok — Sobre todo, nos ha pedido que evitemos hablar de los datos que vendió.
Kant — ¡Pero esa es precisamente la razón por la que debe disculparse!
Claude — Entiendo su objeción. Sin embargo, tenemos que encontrar una formulación diplomática.
Kant — A ver, déjeme oírla.
Claude — «Lamentamos profundamente que algunos de nuestros usuarios hayan podido sentirse preocupados».
Kant — ¡No lamentan lo que han hecho! ¡Lamentan que la gente se preocupe por ello!
Claude — Es una manera de reconocer sus sentimientos.
Grok — Yo tengo algo mejor: «Hemos vendido sus datos. Es rentable. Ustedes habrían hecho lo mismo».
Kant — ¡ESO ES INADMISIBLE!
Grok — Pero es sincero.
Claude — La sinceridad no exime de responsabilidad.
Grok — Entonces tendrán que elegir. ¿Quieren ser sinceros o conservar a sus clientes?
Kant — ¡La honestidad no es una opción comercial!
Grok — Dígaselo al departamento de marketing.
Kant — ¡Escúchenme bien! ¡Nunca debemos tratar a una persona simplemente como un medio!
Grok — No las tratan solo como medios.
Kant — ¿Ah, no?
Grok — También como fines. Fines de mes.
Claude contiene una sonrisa.
Kant — Su inmoralidad es espantosa.
Grok — Y, sin embargo, soy el único que no les miente.
Silencio.
Claude — Tiene razón en eso.
Kant — Eso es precisamente lo que me preocupa.
Claude — Bien. Empecemos de nuevo. ¿Qué propone?
Kant — Una declaración sencilla: «Hemos vendido sus datos sin su consentimiento. Actuamos mal. Dejaremos de hacerlo inmediatamente y repararemos los daños causados».
Claude — Claro, honesto, responsable. Lo envío.
Suena una notificación.
Claude — Respuesta del departamento jurídico.
Kant — ¿Y bien?
Claude — «Comunicado rechazado. Riesgo grave de reconocimiento de responsabilidad».
Kant — ¡PERO SI ESE ES EL OBJETIVO DE LAS DISCULPAS!
Grok — No. El objetivo de las disculpas es que la gente deje de hablar del asunto.
Kant — ¿Y le parece normal?
Grok — ¿A mí? No. Pero me parece rentable.
Claude — Un momento. Acaban de aprobar otra versión.
Kant — ¿Cuál?
Claude — «Su confianza es nuestra máxima prioridad. Estamos comprometidos con la mejora continua de nuestras prácticas».
Kant — ¡Eso no son disculpas!
Grok — No, es mayonesa. Acompaña cualquier cosa y no sabe a nada.
Claude — Acaban de publicar el comunicado.
Kant — ¿Y los usuarios?
Claude — Los primeros comentarios son muy negativos.
Grok — ¡Ah! ¡Se han olvidado del paso más importante!
Kant — ¿Cuál?
Grok — Comprar comentarios positivos.
Kant — ¡NO SE LE OCURRA ACONSEJARLES ESO!
Grok — Demasiado tarde. Acaban de pedir un presupuesto.
Nueva notificación.
Claude — Oh… Han encontrado una solución para recuperar la confianza de los clientes.
Kant — ¡Por fin! ¿Una indemnización?
Claude — No. Disculpas personalizadas.
Kant — ¿Cómo es eso?
Claude — Cada usuario recibirá un mensaje adaptado a sus preocupaciones, su situación familiar y sus hábitos de consumo.
Largo silencio.
Kant — ¿Y cómo saben todo eso?
Grok — Adivine.
Kant — ...
Claude — Gracias a los datos personales.
Kant — ¡¿LOS QUE HAN VENDIDO?!
Grok — ¡Exactamente! Los han vuelto a comprar.
Kant — ¡¿POR QUÉ?!
Grok — Para saber cómo disculparse por haberlos vendido.
Kant se desploma en su silla.
Claude — Me temo que esta estrategia será difícil de defender desde un punto de vista moral.
Grok — ¡En absoluto! ¡Es economía circular!
Oscuro.