A comienzos del siglo XX, tras la guerra ruso-japonesa, Saichi Sugimoto, un antiguo soldado conocido como «Sugimoto el Inmortal», viaja a Hokkaidō en busca de un enorme tesoro de oro robado años atrás al pueblo ainu. Su única pista consiste en una serie de tatuajes que llevan varios prisioneros fugados y que, reunidos, permitirían descubrir el escondite. Se alía con Asirpa, una joven ainu que conoce a la perfección las tierras salvajes de la isla y cuyo pasado está directamente relacionado con el tesoro. Su búsqueda atrae pronto a militares, criminales y cazadores con ambiciones enfrentadas. Entre supervivencia, persecuciones y combates, su viaje también explora la cultura ainu y las heridas dejadas por la historia reciente de Japón.