Con el fin de averiguar dónde encontrar a la persona que creó los collares comunicantes, los Limpiadores aceptaron el desafío del informante Kuro y lo persiguieron hasta la selva proscrita de Tori. Pero la zona está controlada por un compuesto antropomórfico gigante como nunca antes habían visto... Cuando este último hirió gravemente a Riyo, Rudo acepta utilizar el poder de una misteriosa caja en la que el emblema de Canis Surebrec está inscrito...