Tras los ataques mortales que han diezmado las filas de los cazadores de demonios, Seguridad Pública organiza una contraofensiva contra los responsables de la masacre. Decidido a vengar a Himeno, Aki Hayakawa se enfrenta al Demonio Fantasma, que anteriormente mantenía un contrato con su compañera. Mientras tanto, Denji vuelve a encontrarse con Samurai Sword, un formidable adversario capaz de transformar su cuerpo en armas afiladas. Cuando los miembros de la División Especial 4 reúnen sus fuerzas, el enfrentamiento entre motosierras y katanas promete ser tan brutal como imprevisible.