El poder ancestral de los Reiss les permitía reinar sobre la Humanidad, hasta que Grisha, el padre de Eren, se lo arranca para confiarlo a su hijo. Firmemente decidido a recuperar su bien, Rhodes ordenó a Historia que matara a Eren, pero ésta elige desobedecer, por fidelidad a sus propias convicciones. ¡Loco furioso, Rhodes se transforma entonces en un gigante Titan devastador!