El 3 de octubre de 1993, en Mogadiscio, Somalia, una fuerza de intervención estadounidense formada por Rangers del Ejército y miembros de la Delta Force inicia una operación para capturar a varios altos cargos de la milicia del señor de la guerra Mohamed Farrah Aidid. La misión, prevista para durar menos de una hora, se convierte en un caos cuando los soldados reciben un intenso fuego enemigo y dos helicópteros Black Hawk son derribados. Dispersas por una ciudad hostil, las tropas estadounidenses quedan atrapadas y deben defender sus posiciones y rescatar a sus compañeros en una batalla que se prolonga hasta el día siguiente.