El último salto del pilar fue utilizado, no para devolver a los dimensionautas a sus hogares, sino para permitir a Rebecca volver a ver a su hermano muerto una vez más, cuando eran sólo niños. Con esta maniobra egoísta, la joven condenó a Grant McKay a vagar por los confines del espacio, a la deriva de una existencia sobre la que ahora tiene poco control.