Desde la edad de Bronce hasta principios del siglo IV de nuestra era, cuando recibió su nombre actual de París, se nos cuenta y se nos muestra todo un pedazo de la historia de Lutecio. También se habla de la colonización romana, del desarrollo de un sitio geográfico único, de la evolución urbana marcada por los progresos realizados por los conquistadores: el foro y sus edificios religiosos y profanos, el teatro, el anfiteatro, los termas y el acueducto. Toda una página del auge económico y monumental de París se ve reconstituido con numerosos dibujos y textos.