El funeral del Magister Mackel-Loos y las revelaciones del médico cibernético de la prisión, que le confesó haber cruzado el camino de otros humanos, la sumergieron en un inquietante mutismo. Sus amigos Bobo y Snivel deciden llevarla a buscar a dichos humanos, a pesar de la advertencia de las autoridades de Sillage.