Arundill tiene 6 años cuando es comprada por el alquimista triste-sonrisa para convertirse a la vez en su discípulo y su hija adoptiva... Han pasado 20 años. Hoy la joven pertenece a la Orden de las Sombras y se ha jurado a encontrar a quien había tomado por padre y que le enseñó el gran arte. Quema vengarse de lo que le hizo sufrir, aunque por eso debe violar las reglas y convertirse ella misma en presa para su orden.