Mientras que Louve, siempre acechada por Crow, cruza el bosque para encontrar su pueblo, Aaricia, víctima de las manipulaciones de Lundgen, intenta hacer el duelo de Thorgal y de su hija y se resuelve poco a poco a iniciar una nueva vida junto a Lundgen. La situación parece desesperada, pero Louve y Aaricia pueden contar con la protección de amigos preciosos que velan por ellos: el leñador mudo Skald, el medio dios Vigrid, pero también ¡la parte salvaje de Louve que, después de todo, puede resultar útil de vez en cuando!