Tenrir murió, el príncipe Genkin se suicidó y su hermano mayor fue capturado por los felinos. Un triste balance que la llegada del invierno no podría mejorar. Mientras que en Angleon, el rey Rinzem reina solo sobre una nación derrotada y vacía de sus habitantes, Drun y los suyos tendrán que elegir entre ir a rendir cuentas y... encontrar una salida.