Por genial que sea, Leonard no siempre mide como se debe las consecuencias de sus invenciones. Su elixir de gigantismo parecía sin embargo una idea excelente al principio... Después de todo, se trataba de resolver el espinoso problema del hambre en el mundo. Pero, incluso el más genial de los inventores no podía prever que la manzana-test contenía un gusano de los más agresivos. Agrandar un pájaro para deshacerse de él, luego recurrir a Raoul Chatigré para resolver la cuestión del pájaro, ¿es realmente la mejor solución...?