Durante el Renacimiento, Léonard es un inventor convencido de ser el mayor genio de su época. En su taller imagina constantemente nuevas máquinas, inventos y experimentos, a menudo muy adelantados a su tiempo. Para probarlos, recurre habitualmente a Basile, su discípulo tan perezoso como desafortunado, que acaba convirtiéndose contra su voluntad en la primera víctima de sus creaciones. Entre anacronismos, catástrofes científicas y rivalidades absurdas, la serie juega con humor con la figura de Leonardo da Vinci y convierte cada nueva idea del autoproclamado «genio» en un experimento que rara vez sale según lo previsto.