Detrás del dibujo terminado, bajo el velo de la tinta y de los colores esconderse de las dimensiones inexploradas, conjunciones de líneas, curvas y hachures, de tientaciones y certidumbres, de sensibilidad, de caos y de armonía. Es hacia este mundo efímero, hecho de lápiz y de energía, que por fin se invita a la mirada a aventurarse.