El Rey Subtil ha decidido hacer de Fitz, hijo ilegítimo del príncipe Chevalerie, su asesino personal. Este último sigue, pues, en gran secreto la enseñanza de Umbre que la inicia a los complejos arcanos de la corte y al arte raffi nacido del asesinato diplomático. El que para todos sigue siendo el bastardo del rey será forma al arte mágico, disciplina, sin embargo, reservada a la sangre pura.