Astérix y Obélix entran en la era de los numerix. Este trigésimo sexto álbum vuelve a la fuente de lo que construyó la leyenda de los galos acérrimos porque Jean-Yves Ferri y Didier Conrad, dignos sucesores de Uderzo y Goscinny, se plantean como el leitmotiv de su trama la delicadeza del espíritu y la multiplicación de malentendidos. Los juegos de palabras fluyen, las referencias llueven, los chistes se suceden a la velocidad de un caballo romano al galope. Los nuevos reyes del multimedia son ridiculizados como merecen. Astérix, Obélix y César mantienen una forma olímpica.