Después de semanas de carrera y persecución a través de Inglaterra, el ejército de Askeladd fue finalmente atrapado por el de Thorkell. Al ver a Askelad gravemente herido, Thorfinn se precipita a la sangrienta batalla. Para salvar la cabeza del asesino de su padre, el joven islandeses en exilio acepta luchar en duelo contra Thorkell. Por su parte, el príncipe Knut, traumatizado por la muerte de su fiel Ragnar, toma una decisión que trastornará Europa.