Theo y Siluca lograron repeler el asalto del ambicioso Lassic y obtener su lealtad. Pero el gobernador de Sievis, que ve con muy mal ojo los éxitos de estos llegados, marcha sobre su dominio a la cabeza de un gran ejército. Mientras que la brecha de poder que separa los dos campos parece augurar su derrota, Siluca pone en marcha un maquiavélico estratagema...