Akane va a cazar monstruos en un bosque invadido de animales gigantes. Encontra allí a un anciano y a su nieto viviendo solos en ese bosque. Akane recuerda que el nieto, llamado Shinnosuké, le había salvado la vida hace mucho tiempo. Este último fue gravemente herido y sólo el agua de la fuente mágica del bosque le permite permanecer vivo. Desafortunadamente la fuente es tarada. Akane decide hacer todo lo posible para salvarle la vida, lo que no es el gusto de Ranma que es un poco celoso. ¡No es hermoso!