El portador del misterioso árbol frutícola, Aishô Dainenjiyama, fue derrotado gracias a los esfuerzos combinados de Tsurugi y Yasuho. Josuke se unió a ellos, para que pudieran ir los tres al estadio de Morio, donde se cultivaría el fruto. Fue entonces cuando una chica extraña apareció... ¡y ella parece conocer a Josuke!