Mientras que el mundo entero se hundió en el caos, las grandes potencias sacan la artillería pesada: una bomba IEM (Impulsión Electromagnética) explota en la estratosfera, destruyendo definitivamente una inmensa parte de los aparatos electrónicos... ¡En el pánico, la barricada de la residencia Takagi cede y los muertos vivos se hunden en la brecha!