Tras abandonar temporalmente Tokio, Eikichi Onizuka regresa a Shonan, la región donde creció y vivió sus años de delincuente. Allí se ve rápidamente implicado en la vida de un centro que acoge a adolescentes con dificultades, marcados por problemas familiares, violencia o exclusión social. Fiel a sus métodos tan extremos como imprevisibles, Onizuka intenta ganarse su confianza y ayudarlos a enfrentarse a sus heridas. En solo catorce días, afronta nuevas crisis mientras vuelve a conectar con su pasado y con el espíritu que lo convirtió en un profesor fuera de lo común.