Aprenderemos, de todas formas, cómo Eikichi Onizuka está dispuesto a vender sus órganos vitales más valiosos para pagar una deuda de la que no es responsable, aunque un sentimiento de culpa legítima lo asista. Su desesperada búsqueda por salvar a uno de sus alumnos de un suicidio virtual le enseñará que sus mejores amigos no son los que cree. Una vez más, su buena estrella lo salvará, hasta el accidente final...