Orson Scott Card explora las técnicas que permiten crear personajes creíbles y elegir el punto de vista más adecuado para su historia. Muestra cómo las motivaciones, el pasado, los conflictos, las relaciones y el comportamiento dan vida progresivamente a un protagonista, y cómo la posición del narrador determina lo que el lector sabe, siente y comprende. Mediante el manejo de la distancia narrativa y de la información, la obra ayuda a reforzar la conexión con los personajes y a controlar la manera en que se percibe su historia.