Oriente y Occidente, el serrallo y los salones, las intrigas de las sultanas y la coquetería de los parisinos, los muftíes y el Papa... Esto es lo que alimenta la correspondencia mantenida por Usbek y Rica, señores persas que partieron para descubrir la Francia de Luis XIV, con sus amigos que permanecieron en Isfahán. Al amparo de una mirada lejana, Montesquieu elabora en las Cartas persas (1721) un examen intransigente de la moral de su tiempo. Satírica y lúdica, esta novela polifónica ofrece un resumen de las teorías más atrevidas del autor. Elogio del racionalismo y del pensamiento crítico, reflexión sobre la felicidad, defensa de una política y una religión razonables: la filosofía está enteramente contenida en este libro aparentemente divertido, que se ha consolidado como una de las primeras obras maestras de la Ilustración.