Fue en 1734, a la edad de veintitrés años, cuando el joven David Hume comenzó a escribir Un tratado sobre la naturaleza humana. Complejo y polimorfo, este Tratado pretende establecer una “ciencia del hombre”, es decir una ciencia cuyo objeto sería el ser humano, estudiado como fenómeno. Consta de tres libros, los dos primeros aparecieron en 1739 y el tercero en 1740.