El reverendo William Stryker, un carismático predicador profundamente hostil hacia los mutantes, inicia una campaña destinada a convencer a la opinión pública de que representan una amenaza para la humanidad. Su creciente influencia va acompañada de una violencia cada vez más directa, mientras Charles Xavier se convierte en un objetivo fundamental de su plan. Ante esta ofensiva ideológica y política, los X-Men se ven obligados a formar una alianza temporal con Magneto. Más allá de la lucha contra un enemigo común, la historia enfrenta a mutantes y humanos con los mecanismos del miedo, el fanatismo y el odio organizado.