Los siths, llevados por Dark Krayt, dirigen de nuevo el Imperio. Deshacidos de la regla de dos, ahora son legiones. Sin embargo, los últimos Jedi, la alianza galáctica y los fieles al antiguo emperador Roan Fel, impiden aún su dominio total de la galaxia. Con la esperanza de atrapar a Roan Fel fuera de Bastión, su retiro impensible, los sith capturan a su hija, Marasiah Fel.