Tras una desastrosa intervención de los New Warriors en Stamford que provoca la muerte de cientos de civiles, el gobierno estadounidense aprueba una ley que obliga a los superhéroes a revelar sus identidades y registrarse oficialmente. Iron Man apoya la medida, convencido de que es necesario establecer controles para evitar nuevas tragedias, mientras Captain America se niega a sacrificar las libertades individuales en nombre de la seguridad. Su desacuerdo divide profundamente a la comunidad superheroica y convierte a antiguos aliados en enemigos. Spider-Man, los Avengers y numerosos héroes deben elegir un bando mientras los enfrentamientos se intensifican y las consecuencias del conflicto amenazan con transformar para siempre el Universo Marvel.