Navegando hacia sus tierras desde el país Qâ, Thorgal, Aaricia y Jolan se encuentran atrapados en medio del conflicto entre la Gente del Agua y la Gente del Bosque. Sus respectivas deidades ahora están desatadas y nada podrá obstaculizar el caos de la guerra. Excepto, quizás, una flecha tallada en el Árbol de la Vida, disparada al temible Wendigo. Para salvar a Aaricia, embarazada y herida, Thorgal no tiene más remedio que tomar partido y comprometerse una vez más en la locura de los hombres.