En la Roma imperial del siglo I, Lucius Murena, un joven patricio cercano a Nerón, se ve arrastrado a las luchas por el poder que rodean la sucesión del emperador Claudio. Mientras Agripina maniobra para colocar a su hijo en el trono y eliminar a quienes amenazan sus ambiciones, la propia familia de Murena queda atrapada en las intrigas de la corte. Su destino queda entonces estrechamente ligado al de Nerón, cuyo ascenso transforma poco a poco su amistad en una relación compleja marcada por la confianza, la rivalidad y la traición. Entre conspiraciones políticas, asesinatos, pasiones y luchas de influencia, la serie explora los primeros años del reinado de Nerón y la violencia de un Imperio donde el poder puede justificar casi cualquier cosa.