Desde la traición de Assynia, la Orden no puede hacer cumplir la ley en Oscitán. El juez Adrael envía a Orlias al desierto de Opkasis, a la fortaleza de Yagoss, donde están aislados aprendices que en el pasado provocaron dramas porque eran incapaces de controlar su poder. Su misión: enseñarles a abrazar su don y hacer de ellos una nueva generación de Inquisidores Maestros...