En el siglo V, mientras el cristianismo se extiende progresivamente por las tierras celtas y amenaza las antiguas tradiciones, varios monjes aparecen asesinados en circunstancias misteriosas. Las pistas parecen señalar a los druidas, lo que lleva al monje Gwénolé a pedir ayuda a Gwenc’hlan, uno de los últimos representantes de la antigua religión, y a su joven aprendiz Taran. Su investigación los conduce por Armórica y el mundo celta, entre ciudades legendarias, antiguos rituales, rivalidades religiosas y fuerzas sobrenaturales. A medida que buscan la verdad, Gwenc’hlan y Taran quedan atrapados en un conflicto donde la desaparición de las tradiciones druídicas y el ascenso de un nuevo orden parecen cada vez más inevitables.