Spirou y Fantasio deciden acampar cerca del pequeño pueblo de Champignac. En el lugar, descubren cerdos de todos los colores y vacas que, de la noche a la mañana, comienzan a producir leche imbatible. Los dos compañeros deciden ayudar a un vagabundo acusado de brujería por el alcalde del pueblo. También conocen al conde de Champignac, un personaje original que habita un castillo provisto de un inmenso parque.