Hélias, de 8 años, insolente y rebelde, es golpeada por su padre. Enviada a la Orden de los Caballeros Dragones, se convierte en una guerrera salvaje y famosa pero claustrofóbica. Su carrera es fulgurante. Pero la guerra amenaza, y entre las reglas y las murallas de la gran fortaleza de donde dirige un imperio, Hélias se siente de nuevo ahogada, encerrada.