Cuando Nabis, el rey de Esparta, inicia negociaciones políticas en lugar de someter a sus vecinos por la fuerza, el guerrero Agesilas entra en resistencia. En respuesta, Nabis contrata a Diodoro, conocido como el mejor cazador de recompensas de la ciudad. Una vez más, la leyenda de Esparta se escribirá en letras de sangre.