Gauthier de Flandes ganó San Juan de Acre y encontró allí a su hermana Sybille. Pero no olvidó la promesa hecha a una joven moribunda: la de encontrar a su hermana capturada por los locos de Dios que se llaman los Flagelantes. Acompañado de su fiel amigo Ozarias, vuelve hacia el desierto, hacia el más aterrador de los destinos.