Los fenómenos meteorológicos de una escala alarmante afectan a toda la Europa occidental, asolando la vida de millones de hombres... En un invierno largo y mortífero, un invierno largo y mortífero ha sucedido un deshielo propicio a las inundaciones. Estas calamidades no han percatado a Francia, y es en un París donde los horrores del tiempo no dejan de preocupar a la población que llega el profesor Mortimer. Preocupado por estas fluctuaciones meteorológicas y sus desastrosas consecuencias, su Gobierno le ha encargado que determine sus causas, y es con este objetivo en mente que se dirige a Jouy, a su viejo amigo el profesor Labroussse, director del tiempo. Pero Mortimer se aparta de estas preocupaciones científicas apasionantes por un desafortunado asunto: la desaparición inexplicable del conductor de taxi que Labrousse había enviado a buscar a Mortimer a la estación. De hecho, Mortimer es el último que lo vio vivo y se convirtió en el principal sospechoso de la policía. Nuestro buillante escocesa decide resolver este nuevo enigma, y cuenta en su ayuda del capitán Blake, él también des en el paso de la vía de la red. Y en todo esto se cierne la inquietante sombra de Olrik y de una potencia extranjera con enormes medios e intenciones hostiles...