Hace casi 2.000 años, el apóstol Judas vendió a Cristo a los romanos por treinta denarios de plata. Blake y Mortimer tienen que encontrarlos antes de que vuelvan a derramar sangre. En efecto, el antiguo SS von Stahl está dispuesto a todo para apoderarse de las piezas malditas, convencido de que su poder malvado le permitirá reinar sobre el mundo, y para ello se suma a los servicios de Olrik después de haberlo hecho escapar de su prisión americana. El insasesible "coronel", más retorcido que nunca, está decidido a vengarse de sus viejos adversarios.